¡Qué difícil no amarte!

a ti,
mujer,
que habitas en el tiempo,
y en todos los contornos de la luz,
en las montañas,
en las praderas verdes,
en todo lo que soy…
A ti,
pensamiento de lino,
palabra de amor,
beso,
ternura,
brisa de primavera,
amapola,
¡Que difícil no amarte!
A ti,
mujer,
que vagas,
que levitas en mi,
estrepitosamente,
como hada que llega,
y me brinda el amor de las primeras horas,
consolando aquellos  olvidos,
que tanto daño hacen,
cuando se clavan en el ser,
y lo atan,
y lo hacen lúgubre.
A ti,
mujer,
que sabes como nadie,
que el cielo no es distante,
ni distinto,
ni siquiera un territorio.
A ti,
mujer,
cálida cintura de trigo,
que habitas en el tiempo,
¡¡Qué difícil no amarte!!

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